la foto es de Robb Debenport, tomada de www.debenport.com
Para mí "poseer a una mujer" es la posibilidad de adentrarme en la intimidad de su alma a través de la intimidad sexual. No quiero sólo abrirle las piernas y penetrarla: quiero entrar en ella cabalmente, fundirme en sus secretos al hacerle el amor, conocerla enteramente y apreciar esos secretos que sólo muestra una mujer cuando se apasiona y gracias al placer libera sus tabúes y miedos. Gozar de ella y con ella en los planos físico y espiritual.

miércoles, 22 de abril de 2009

¿tú besas cuando haces el amor?

--Y ahora te leo, del Ciclo Carolingio, Romance del conde Claros:
(Habla Claraniña, hija de Carlomagno):

"Siempre os preciasteis, conde, de las damas os burlar.
Mas déjame ir a los baños, a los baños a bañar;
cuando yo sea bañada estoy a vuestro mandar.
...
"Tomárala por la mano, para un vergel se van.
A la sombra de un ciprés, debajo de un rosal,
de la cintura arriba, tan dulces besos se dan,
de la cintura abajo como hombre y mujer se han.

---¿Cómo te los imaginas?, porque ella debió traer una faldototota... Por cierto, ¿tú besas cuando haces el amor?
--Mmmmm, ahora que lo pienso, no. Al menos no en los labios; antes y después sí, pero no durante: prefiero usar la boca de otro modo.
---No te pondrás a cantar, ¿o sí?
--A cantar no, pero a veces cuento chistes.
---Si son de esos que normalmente cuentas, ¡qué horror! ¿Te tomaste en serio aquello de que "las mujeres buscamos quien nos haga reír"?
--Para eso recurro a otros métodos...
---¡No sigas!, cambiemos de tema.
--Tú empezaste. Es curioso; en los años que llevamos siendo amigos rara vez hablamos de temas íntimos.
---Quizá sea por eso, aunque muchos sigan pensando que soy tu amante más duradera.
--A mí también me preguntan cómo hago para que no te enceles; nadie cree que nunca hubo nada entre nosotros.
---¿Cómo iban a pensar otra cosa, si en vez de irte de juerga con los crápulas del salón te la pasabas en el cine conmigo?
--Sabes que si hay algo que me deprime es ver a una prostituta esperando cliente. No entiendo cómo pueden excitarse viendo mujeres en un anaquel.
---Pues tu colección de Play Boy está siempre al día.
--Eso es distinto, es como admirar esculturas.
---Querrás decir "esculturas de silicón", la mayoría de ellas son sintéticas.
--Pues las sintetizaron muy bien.
---Ya que hablamos de esto, nunca he entendido por qué eres tan mujeriego. Al principio me hiciste dudar de mi feminidad: soy la única a la que no has tratado de seducir.
--No exageres. Y que seas mi amiga no me impide verte como mujer. Siempre he sospechado que tienes muy bonitos senos.
---¿Crees que no he sentido tu mirada en mi escote? Haces que recuerde la primera vez que me invitaste a comer. Como conocía tu fama antes que a ti, tenía curiosidad de ver cómo me engatusarías para llevarme a la cama.
--Ése nunca ha sido mi estilo. Prefiero "crear ambiente" donde no haya que decir nada. Tampoco me gusta que me presionen.
---¿Por eso nunca le hiciste caso a Silvia? La pobre siempre derrapó por tus huesos. ¿O vas a negar que le estuviste huyendo toda la noche de la graduación para que no se sentara en tus piernas?
--Ahora soy yo el que pide cambiar de tema.
---¿Por qué? Silvia hasta es guapa y tiene un derriere envidiable. Te lo digo yo que no ando nada mal en ese rubro. Por lo que he visto, te inclinas más por las de mucha curva en la cadera y piernas bien torneadas, que por las muy bustonas pero descaderadas.
--No es que sea fea, pero tiene algo así como un aura oscura. Le doy más importancia a eso, con todo y su buen trasero. No me gusta su risa y tampoco sus manos.
---Uy, qué exigente. ¿Acaso te fijaste en las manos de "Sexilia" antes de ligártela? Ni te acordaste de su risa y menos de que era nuestra maestra, lo único que viste fue una chica muy atractiva con buen cuerpo, ¿o no?
--De ella lo que me atraía era su rostro. Me enloquecen las caras ovaladas de ojos grandes y cejas pobladas. Pero con Ceci nunca tuve nada serio
---Ahora entiendo por qué te reprobó, ¿despecho de mujer?
--Sería largo de explicar, quizá ambos tuvimos miedo de involucrarnos realmente.
---Me late que ese miedo a enamorarte es porque aún la quieres, ¿verdad? A tu Ardillita.
--****
---El que calla otorga. Apuesto a que cada vez que haces el amor fantaseas con ella.
--Una de las muchas cosas que me fastidian de ti es que siempre tienes la razón, al menos en parte. Por eso te estimo tanto, y si de confidencias se trata, te diré que por eso no quise que fueras mi amante, no te mereces que estuviera viendo a otra en tu lugar.
---Eso sonó a canción cursi, pero te agradezco la sinceridad. Aunque te he de decir que ya lo sospechaba.
--¿Alguna otra duda? Toda consulta causa honorarios.
---Por hoy sólo una más. ¿Tienes alguna fantasía insatisfecha?
--Me da pena, pero te lo diré. Nunca he hecho el amor con una gangosa.
---¡No eres serio!.
--Me empezaste preguntando si besaba al hacer el amor. Y no, no lo hago porque me encanta oír las voces del placer, aunque me choque que me hablen en diminutivo. No imagino como serán los gemidos de placer de una gangosa.
---¡Basta! Además ya es muy tarde, hay que dormir. Otro día te tocará oír mis historias. Hasta mañana.
---Bueno, Buenas noches, espero que no hables dormida otra vez.
--***
---***
--¿En serio crees que tengo bonitos senos?

martes, 10 de marzo de 2009

Aforismo 1

Cuando mis besos y caricias
te provoquen cosquillas
en la palma de las manos

entonces

estaré listo para amarte.

jueves, 26 de febrero de 2009

incendio

fue tanto el calor de nuestro encuentro
que se incendió el lecho
nos consumimos entre orgasmos
y como dos fénix renacimos
purificados, mejorados y más sabios
para seguir amándonos

viernes, 20 de febrero de 2009

Primavera

Cálidos días
que acortan las faldas
¡yo los celebro!

miércoles, 15 de octubre de 2008

dedos canela
manicura rosada
erizan mi nuca

Por qué odio los condones:
manifiesto sibarita



Bien conozco la necesidad de prevenir VIH, VPH..., pero me resisto a encarcelar mi sexualidad en la esterilidad de un quirófano.

Declaro mis convicciones: Aunque privilegio el sexo genital, reconozco que el amor sensual trasciende el intercambio de fluidos.
Mi goce reside en crear placer en mi pareja, en incrementar su potencial femenino llevándola a desencadenar esa energía mágica y beberla en las mismas fuentes, disfrutando de sus privilegios creadores de mujer a través de mis (ciertamente más de cinco) sentidos aguzados. Pero no como vampiro o saqueador clandestino, sino forjando una simbiosis que culmine en la confusión de su yin liberado con mi yang ansioso.

Discrepo con quienes afirman que el pene es un tonto incapaz de distinguir entre vagina, mano, boca o fetiche plástico.
No el mío, al menos, que superó el papel de espada que violenta para asumirse como minucioso buscador de tesoros; que sabe darle tiempo al tiempo olvidado de medir sus logros en centímetros (lineales o cúbicos).
Quien espera pacientemente a que vista, tacto, olfato, oído y gusto y pasión satisfagan sus ansias, aguardando el momento de auxiliarlos y participar en su juego. Y además se admite feminista, pues sabe que sin su complemento femenino no es más que un incómodo apéndice excretor.

Otros de mis sentidos también han aprendido algo con el tiempo. Mi vista ya no se deja impresionar con la belleza escultural y se avergüenza de su etapa fetichista. Tacto aprendió a desplazarse a zonas más sutiles y a provocar resonancias. Oído y olfato se unen para oír sabores y olfatear gemidos.

No me resigno, pues, a que una barrera de látex interrumpa el torrente de sensaciones sensuales y suprasensuales: texturas, tibiezas, humedades, cosquilleos y presiones. Entregas, éxtasis, juegos lumínicos que pasan de cuerpo a cuerpo recorriendo caminos secretos para fundirse en el crisol de dos vientres unidos. Sentimientos de resistencia-posesión simultáneos, proyectos compartidos, poesía cursi, amor cabal...

jueves, 2 de octubre de 2008

Nouvelle cousine

Gastronomía:
lluvia de ajonjolí
sobre tu vientre